Los Aries y el trabajo:
Les gustaría ser siempre los primeros pero
empiezan las cosas y no las terminan., todo lo dejan a medias.
(esto es también válido para el amor). Pero si se le pone algo
en su cornuda cabezota,.... date por chafado, no podrás con él.
Son el prototipo de terrorista suicida, de hecho las
organizaciones terroristas siempre suelen contar con Aries entre
sus filas. Fanáticos de cualquier cosa,... son buenos
colaboradores, siempre que se haga lo que ellos dicen.
Son el típico culturista de gimnasio, escalador,
piloto de fórmula uno, médicos, exploradores, limpiadores de
cristales (siempre que sea en un rascacielos).
Las relaciones con un Aries: Suelen ser honestos
y directos con sus amigos pero también deshonestos e indirectos
con sus enemigos, así es que ya lo sabes, no te fíes mucho,
porque con amigos así, ¿para qué quiere uno enemigos?. Tiene un
papel de lija en la misma mano con la que te acaricia.
Los Aries y el amor:
por definición están siempre salidos, padecen de
priapismo y aman con gran pasión (como en la canción de "María
de la O"). Desde pequeñitos les gusta jugar a papás y a mamás,
pero sólo la parte en que se preparan los muñecos. Andan siempre
de bote en bote.
Si quieres conquistar a un Aries ponte en el
borde de un precipicio para que te pregunte qué estás haciendo,
él/ella pensará que lo que quieres es suicidarte, como muchos
otros perdedores, entonces sorpréndele diciéndole que
estás midiendo la altura para tirarte en parapente,... ya habrás
ganado su amor y admiración. No es necesario que te tires con el
parapente, es sólo para engañarle/la. Una vez engañado será
capaz de pasarse la vida esperando a que lo hagas ya que son un
poco cabezotas, perseverantes y cortitos de entendederas.