
¿Queremos vivir en “El Estado de Bienestar”?.... es
el objetivo y destino de la civilización occidental. Una sociedad
con éste objetivo necesita de muchas personas para hacer crecer el
consumo y el producto interior bruto al menos un 3% anual.
Necesitamos individuos activos pero moderados (no revolucionarios),
ausentes de ambición ideológica, pero con ambición personal y
económica que les haga participar activamente de los repartos de
poder y correspondientes cambalaches de la vida política, o sea...
chaqueteros sin escrúpulos.
Personas competitivas pero sumisas a “l´etablisement”,
moderadamente trabajadoras pero muy productivas e infinitamente
consumistas, hedonistas con muchas necesidades superfluas y caras.
Personas que cuando terminen de trabajar no se dedique a descansar
ociosamente sino que dediquen su tiempo libre al ocio hiperactivo:
squash, tenis, esquí, rafting, gim, videojuegos, ir de tiendas,
gimnasio, oír música con el MP3 (que una cosa es oír y otra
escuchar) ir al cine y comerse un tanque de Colaloca con una maxi-bolsa
de palomitas, conciertos, parques de atracciones, viajes
organizados, salir de copas, safaris, parapente, navegar en barco y
por internet, etc... etc... etc... cualquier cosa que consuma,
cualquier cosa que gaste, ¡eso es lo que se necesita!
Es una contradicción de la vida moderna que debemos
asumir, trabajar para gastar y gastar para trabajar.
Pero aún hay gente insolidaria que no piensa así, que
todavía se pregunta.... ¿Pero... y entonces? ¿dónde queda mi
verdadero “Estado de Bienestar”: dormirme debajo de una higuera,
abotargarme, echarme la siesta en verano después de comer y... a ser
posible, sin moscas revoloteando?
Éstos “ciudadanos” casposos que, a lo sumo, sólo se
enganchan a la TV, por que... “el run-run” les hace conciliar mejor
el sueñecito... empiezan a resultarme indeseables, antisociales,
son una carga para una sociedad hiperactiva que aspira a más. Como
mucho les vendemos cerveza y aire acondicionado pero... es
insuficiente, necesitamos que consuman más, necesitamos cumplir el
objetivo del crecimiento del PIB del 3%... y ellos, insensibles, van
a lo suyo y se echan la siesta.
Las técnicas de marketing más modernas no consiguen
removerlos ni de sus hamacas ni de debajo de sus higueras y, aunque
van siendo una minoría, son una rémora para la sociedad.
Los estudios estadísticos lo demuestran: la venta de
productos llega a su tope: la capacidad de consumo de “El Mercado”
se agota.... ¡a pesar de que los productos son cada vez mejores y
cada vez más baratos!....
Vendemos de todo y todo lo que se nos ocurre... y la
gente lo compra!: cepillos de dientes motorizados de cabezal
pivotante intercambiable para dentaduras postizas, laca para calvos,
desodorante para uñas, muñecas que se te hacen caca y pis encima y
además te lo espetan, mascotas robotizadas con muchos microchips,
juguetes Made in China con altos consumos de pilas, muchas pilas, si
no tiene pilas no es bueno, detergentes con palitos verdes y
granitos azules que lavan más blanco, e ¡Incluso llegamos a
inventarnos galácticos limpiadores de WC que sólo sirven para
tirarlos directamente por el retrete! ... (Véase: “Pavo WC ®)”... y
sin embargo...
¡el consumo se estanca!
¿qué hacemos entonces nosotros los empresarios? ¿Nos
hacemos la competencia? ¿Nos sacamos las tripas entre las empresas
afinado costes? ¿renunciamos a parte de nuestro beneficios? ...
¡pero si somos todos un monopolio! ¡pero si nos repartimos la tajada
como hermanos en Davos! ¡pero si todos tenemos acciones participadas
de toda las compañías! ¡pero si me da lo mismo que me compres “Pepe
si®” que “Coca®”! ¡si al final “El Capital®” es siempre el
mismo!... ¿no vamos a hacernos daño? ¡verdad que no¡....
Entonces,... sólo hay una solución “si Mahoma no va
al Mercado, el Mercado vendrá a Mahoma”
¡Aumentemos la capacidad de consumo!
Necesitamos un prototipo de ciudadano más depredador,
con un consumo más agresivo, un comprador compulsivo de productos
“de marca”, que compre sólo por el placer de tirar luego el producto
a la basura, ¡solo tú te lo puedes permitir!, ése será nuestro
eslogan,...
Necesitamos un nuevo prototipo de ciudadano que
ya.... no será... ni siquiera se llamará más ciudadano! , será sólo:
¡“Consumidor”! pertenecerá a asociaciones de consumidores y tendrá
sus derechos y deberes que le vendrán otorgados por su tarjeta de
crédito, (Bronce, Plata u Oro) por su capacidad y ejercicio de
compra y ... será el nuevo hombre del mundo de la era de la
globalización!
Así fue como,... gracias a las técnicas de
estimulación ectogénica de Genetick´s” nació el prototipo
“Alex.v.01” también conocido como
“EL
CONSUMIDO®”.